5 set. 2010

COMENÇA EL CURS POLÍTIC 10-11


Demà dilluns, 6 de setembre, comença el curs polític. El punt de mira apunta cap a Catalunya, on resta pendent la data electoral, mentre les enquestes marquen la tendència convergent (CIU) a l'alça, l'estancament de les expectatives del Tripartit en el govern (PSC, ERC, IC) i tothom que ja parla d'un possible canvi de govern (Sociovergent o no)... sobre tot, es parla de Catalunya, una vegada més, per la influència que els resultats de les properes eleccions catalanes (novembre 2010?) poden tenir sobre la resta de l'Estat, amb Eleccions Municipals a finals de curs, Eleccions Autonòmiques envoltades amb el cinturó morbós del Gürtel (o són, ara mateix, més que trages i cinturons, només galletes i magdalenes?) i el control de les caixes d'estalvi (a Catalunya també van ben servits amb Millet i cia., però és un cas més puntual) i Eleccions Generals quan Zapatero les convoque, més endavant, perquè escampa el més dur de la crisi econòmica, Rajoy s'esgota de repetir sempre els mateixos arguments o, pel contrari, quan s'esgote la Legislatura (març de 2012?) perquè el temps corre a favor del govern central. De tota manera, entre aquest desert enorme de l'arena política, pot resultar plaent retrobar-se Enric Juliana a l'oasi del periodisme literari, històric, de qualitat...



Volverás a Región

En un valle selenita del norte de León, una tierra cercana a Babia, empieza hoy el curso político


Enric Juliana (La Vanguardia)



Dice Pedro de Silva Cienfuegos Jovellanos que la de Babia es una de las comarcas mas bonitas de España.

Fondeados en la montaña leonesa, los valles de Babia, Luna, Laciana, Omaña y la Tercia refuerzan la muralla asturiana y dan forma a unos de los cuadrantes más recónditos y olvidados de la geografía peninsular desde que el Estado perdió el monopolio de la televisión y el puerto de Pajares dejó de presidir el parte meteorológico unificado.

Un paisaje imponente. Roca desnuda con fondos húmedos y misteriosos que la minería no ha acabado de desentrañar.

Cuevas enormes, como la de Valporquero, en cuyo interior se podría levantar una catedral. Pozos insondables. Galerías abandonadas en las que aflora el verde cobrizo de la malaquita. Valles selenitas que, de noche, sin que lo sepa la NASA, intercambian mensajes cifrados con Alfa Centauro, la estrella más cercana a la Tierra (37 billones de kilómetros). Valles indómitos que se sumaron con decisión a la revuelta asturiana de octubre de 1934, mientras en Barcelona se ponía en escena la efímera República catalana: una proclama desde el balcón del Palau de la Generalitat, un par de cañonazos del general Batet, una noche delirante que acabaría con la deserción de los más extremistas - el primer timo de la independencia exprés-,bandera blanca y todos a casa, excepto Lluís Companys y su plana mayor que acabaron presos. (Tres días después, el 9 de octubre, Agustí Calvet, Gaziel, publicaba una crónica sublime en La Vanguardia,una de las mejores piezas del periodismo catalán, que debería ser de lectura obligatoria en las escuelas.) Visto desde una perspectiva actual, aquella insensata aventura debilitó a la República y dio alas a los militares africanistas, pero habría que darle alguna vuelta más. Quizá no sea tan fácil de resumir. La revuelta fue propulsada por el sindicato minero de la UGT, entonces fiel al moderado Indalecio Prieto y con una sólida experiencia pactista a sus espaldas, perfectamente acreditada durante la dictadura de Primo de Rivera. No eran cuatro locos. Toda Europa estaba enfebrecida y Prieto - "socialista a fuer que liberal"-no quería verse desbordado por los ímpetus de Francisco Largo Caballero, astutamente promovido desde Moscú como el Lenin español. Y en Barcelona, Companys ardía en deseos de callar la boca a quienes le consideraban un tibio, y de agradar, también, a su amada Carme Ballester, cuya simpatía por Estat Català no era ningún secreto. En el balcón, tras la proclama, una frase le salió del alma: "Ara ja no direu que no sóc prou catalanista".

Una frase que, hoy, setenta y seis años después, sigue explicando pasajes importantes de la política catalana.

Pero estábamos en los valles selenitas del norte de León de la mano de Pedro de Silva, primer presidente del Principado de Asturias, descendiente directo de Gaspar Melchor de Jovellanos, abogado, columnista de La Nueva España y socialista de verso muy suelto. Un hombre libre. Pelo blanco, tez morena, perfil afilado, un solidez ligera, poco berroqueña, un leve parecido con Álvaro Cunhal, el granítico líder comunista portugués que escribía novelas, pintaba cuadros y estudiaba Estética. En compañía de Germán Ojeda, profesor de Economía de la Universidad de Oviedo, que lo sabe todo sobre la industrialización de Asturias (y sobre el destacado papel de empresarios catalanes en la misma), el jueves hablábamos de lo que ha quedado tras el repliegue de la minería y la industria pesada . Aparentemente relegada a un papel secundario, Asturias no debiera ser menospreciada. Es hoy el más eficaz cojinete de la Monarquía (adiós, tradición revolucionaria) y está actuando de pista de despegue de la única operación transversal en la fatídica y aún inconclusa reconversión de las cajas de ahorro españolas. Pilotada por Manuel Menéndez, Caja Astur liderará la tercera entidad en importancia después de La Caixa y Caja Madrid. El principal vector financiero bajo control socialista no será el de los andaluces. Tendrá matriz asturiana y bases operativas en Cantabria, Castilla-La Mancha, Madrid, Alicante y Extremadura. Con lo cual queda perfectamente explicado el alto voltaje de las elecciones elecciones autonómicas y locales de mayo.

Atardecía en la bahía de Gijón. Un cuadro de Turner. Yde pronto, mientras las livianas nubes adquirían tonos escarlata, De Silva Cienfuegos Jovellanos, el presidente que apechugó con la reconversión de la minería y de la siderurgia, envío una señal a Alfa Centauro: "Hubo un día en que descubrí que lo que más me interesaba se halla en el aire: los pájaros, las cimas de las montañas y los astros". Verso suelto. Un hombre de la transición, sin rastros de resentimiento, del que retengo esta otra frase: "La democracia fue un pacto entre la bala y la masa, entre los que podían ocupar la calle y los que la podían desalojar; mienten, o no saben de que hablan, los que hoy dicen que fue un mal pacto".

En uno de los valles selenitas del norte de León, en el cuadrante donde, más o menos, el ingeniero y escritor Juan Benet ubicó su literaria Región; en la campa de Rodiezmo, comarca de la Tercia, comienza hoy el curso político. Con notable expectación, por la notoria ausencia del presidente del Gobierno.

Demografia de La Plana Baixa

Baobab oci creatiu

Laulauenlaseuatinta

ECO-2BAH

Slideshare Economia

ECO-1BAH

La Guerra de Successió a Vila-real

A.C.Socarrats

Posts més consultats

Visualitzacions de pàgina l'últim mes