19 de jul. 2009

REGENERACIÓ POLÍTICA



Ja li va passar al PSOE durant el govern de Felipe González, li està passant al PP durant el mandat com a president del partit de Mariano Rajoy, els partits polítics de l'Estat espanyol han de regenerar-se, sobretot els grans partits, amb un sistema de finançament intern més transparent: el cas Gürtel amb els trages de Camps, segons la premsa, sembla la punta de l'iceberg d'uns comptes gens clars...

Avui el Levante-emv tracta aquestes coses en una interessant entrevista al senyor ARTURO VIROSQUE, president de la Cambra de Comerç de València i vicepresident de Bancaixa.
==================================================

TODOS LOS PARTIDOS POLÍTICOS TIENEN QUE REGENERARSE
Con la libertad de siempre, pero ahora más si cabe por la cercanía de su retirada el año que viene, Arturo Virosque no se muerde la lengua: no ha vivido nunca un crisis como la actual y en contra de la mayoría ni siquiera ve un pequeño brote verde. Pese a ser vicepresidente de Bancaja, dice admirar la política crediticia de La Caixa y ve muy difícil la fusión con la CAM. Por si todo esto fuera poco, opina que todos los partidos políticos tienen que regenerarse.
Jordi Cuenca VALENCIA



Son demasiado optimistas quienes ven brotes verdes en la economía? ¿Cuáles son sus expectativas ante la crisis?
Yo hasta la fecha no veo ningún brote. Que se hayan tomado medidas para que el día de mañana salga algún brote, puede. Pero una cosa es que se hayan tomado medidas para salir de la crisis y otras es que ya den resultados. De momento, ninguna medida ha dado resultados, aunque sí ha apaciguado. El Estado ha invertido mucho dinero en el paro y mucho en ayudas en metálico a las empresas y eso lo que ha hecho ha sido paliar el desempleo. Donde se nota es en el desempleo, no le demos vueltas. Si las empresas van bien, dejan de despedir gente. Y cada día son más las empresas que vienen aquí a decirme que van a cerrar.

Con sus ochenta años y su trayectoria, ¿había vivido una situación similar?
Nunca. Yo padecí mucho cuando terminó la guerra. La economía estaba muy mal. Tenía nueve años. La postguerra fue peor, pero teníamos una esperanza, y se veía, de que íbamos a mejor. Pero ahora es al revés. De todo lo que hemos disfrutado todos, sólo vemos destrucción y no vemos las medidas estructurales que necesita el país. Lo más importante es la falta de confianza. La culpa ha sido de todos, pero de los políticos los primeros, porque deberían haber tomado medidas para que esto no sucediera. Podían haber parado esto no permitiendo que la banca diera esos créditos, con tanto dinero invertido en la construcción y empresarios marchándose de la industria...

Durante los años de bonanza, políticos y dirigentes empresariales se han cansado de predicar sobre lo que había que hacer para el futuro: innovación, tecnología, productividad. Pero no se concretó en nada, como se ve ahora. ¿No cree que debería haberse tomado medidas antes?
Exacto. Me dicen que soy muy pesimista, pero no, lo que soy es muy crítico. El presidente del Gobierno ha hablado de cambiar el modelo económico. Creo que tiene razón, pero me da risa que lo vea él, porque un modelo tarda una generación o dos en cambiarse.

La crisis es global, pero la economía valenciana es una de las más damnificadas. ¿Qué se ha hecho mal aquí?
Es comprensible. Se ha hecho igual que en el resto de España. Nuestra economía es diferente porque se basa en los bienes de consumo. Antes de la crisis actual, vino la globalización, que fue uno de los cauces a esta crisis y no fue buena para el pequeño empresario. Llegaron productos de China de bienes de consumo. Fue una barrida de miedo. Luego llegó la crisis financiera y la de la construcción. Empresarios y políticos contribuyeron al «boom» de la construcción. Con la globalización, muchas empresas se pasaron a la construcción viendo que no les iba bien en la industria. Fue un exceso de construcción. El Gobierno no puede hacer que se construya menos, pero sí pudo advertir a los bancos para que dedicaran un porcentaje de créditos a las empresas. Yo admiro a La Caixa catalana por haber hecho más inversión en empresas y no tanto, en comparación, en el ladrillo. Después, la facilidad de los bancos para dar dinero. Tenían a uno, como en las tiendas, en la puerta del banco diciendo: «Oye, pasa, que te voy a dar dinero». Y sin mirar nada, le daban dinero. Hasta los propios bancos se dedicaron a tener sus propias constructoras. Además, la sociedad iba bien y todos nos creíamos que éramos ricos.

¿Cómo ve el futuro cuando pase la crisis?
Va a cambiar. Iremos a una cultura del ahorro. En otros países, eso de salir todas las noches a cenar, como aquí, no es lo habitual. Hemos sido muy malgastadores. Más que en Estados Unidos. Allí las celebraciones se hacen en casa. Aquí, vas a una comunión y hay trescientos invitados, aunque sea un trabajador. Eso va a cambiar.

¿Cambiarán las relaciones laborales?
Tienen que cambiar. El marco laboral propicia que nadie quiera montar una empresa. Ha habido satisfacción general en el empresariado por el impulso a las infraestructuras valencianas que ha supuesto la reunión entre Francisco Camps y el ministro de Fomento, José Blanco, el martes.

¿Comparte esta impresión?
Es que por fin se ha llegado al camino de verdad. El eje mediterráneo por ferrocarril es esencial y un ministro ha dicho que lo va a poner en marcha. El problema es que el ferrocarril hay que privatizarlo totalmente en Europa, sobre todo siendo un servicio de transporte.

Volviendo a Camps. ¿Cree que debe dimitir si no prospera su recurso y acaba juzgado?
Ni conozco el recurso ni he leído un papel. Sólo sé lo que ponen los periódicos y cada uno pone una cosa. Los partidos políticos dicen cada uno una cosa. No puedo, por tanto, pronunciarme. Yo no sé si este hombre tiene que dimitir o no, pero tengo total confianza en su honradez. Ahora, hay cosas que no están bien en los partidos políticos. Tienen que regenerarse, todos, en especial en España. No veo sentido común a muchas cosas que se están haciendo. La falta de confianza en la economía viene transmitida en parte por la actitud de los políticos. No apoyan la salida de la crisis. No toman medidas, porque pierden votos. Hablo en general.

La crisis financiera y el proceso de reestructuración del sector emprendido por el Banco de España ha puesto de nuevo sobre la mesa la fusión entre Bancaja y la CAM. ¿Qué opina?
Es muy difícil, porque la sociedad alicantina no está por la fusión. En Valencia, al ser más grande la ciudad... A veces se toman las cosas más a pecho en una ciudad pequeña que en una grande. Hay una parte por la que me gustaría la fusión: si eso ayudara a vertebrar la Comunitat. Zaplana lo intentó y si él no lo consiguió, que tenía mucho peso en Alicante, dudo que lo pueda hacer otro.

¿Le ha sorprendido la virulencia de los empresarios alicantinos contra la fusión y Valencia, en especial la de su homólogo de la Cámara de Alicante, Antonio Fernández Valenzuela?
No me puede sorprender, mucho más conociéndolo. Antonio es un gran político, y actúa más como político que como dirigente empresarial.

Sin la fusión, ¿qué hará Bancaja?
Hoy por hoy, no le hablo a final de año, no necesita una fusión. Puede mantenerse sin fusionarse con nadie.
....................................................................................................

Demografia de La Plana Baixa

Baobab oci creatiu

Laulauenlaseuatinta

ECO-2BAH

Slideshare Economia

ECO-1BAH

La Guerra de Successió a Vila-real

A.C.Socarrats

Posts més consultats

Visualitzacions de pàgina l'últim mes